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Vuelve, Sole, vuelve…

Desde el mismo momento en que tu hijo/a viene al mundo, ya no estarás sola nunca más. Adiós a tu soledad. Au revoir. Bye. Ciao. Sayonara, baby. Y no es porque la criatura te haga compañía infinita y podáis charlar sobre Dickens hasta las tantas, que también, me refiero más bien a esa curiosa costumbre que tiene el mundo de dar palique a una madre como si la vieran desguarnecida y necesitada de afecto. Como un pollito mojado tras la tormenta. Calimero somos todas.

Si nunca te gustó estar sola, disfrutarás los momentos de melé social alrededor del niño con palmitas y chisporrotitos varios, pero si como yo eres de las que prefieren buscar esos breves instantes de silencio y calma existencial, en que tu mente sólo debe preocuparse por controlar esfínteres sin nada más alrededor que trastoque su tarea, lo llevas clarinete.

Porque en cuanto tienes un hijo te salen potenciales conversadores por todas partes y ninguno de ellos preguntará si estás dispuesta o no a entablar una conversación amistosa en plena calle, con el tapón ciudadano que eso acarrea a veces; se da por hecho que si paseas con un niño al lado, sentirás ganas de hablar de él y de comentar los diferentes aspectos de su dieta, su carácter y sus usos lúdicos.

No hay nada más que ver a esas pobres madres recientes que llegan a una cafetería intentando encontrar cocacola y paz espiritual y en cuanto se sientan, aparecen del mismo centro de la nada seis cabezas que gravitan alrededor de la suya, preguntándole si fue cesárea o parto vaginal, si le dio pecho o porrón o si no se ha planteado cambiar de crema antihemorroidal por ésa con aplicador mágico que ahora sale en la tele. Y ella que sólo salió de casa para ver si conseguía huir de la asistenta…

Si el objeto inspeccionado es un bebé seminconsciente, siempre hay vía de escape para la madre, que podrá fingir entrar en trance mientras golpea la mesa con la frente y balbucea palabras en cualquier lengua muerta que le venga a la cabeza. Así los espontáneos se irán a dar el tostón a otro lado. Lo peor es cuando el miniser empieza a relacionarse con su entorno y se hace el simpático, tirando pelotillas de papel a las calvas circundantes y haciendo pedorretas y cucamonas por doquier. Ahí la cosa se agrava una barbaridad, porque el potencial conversador se dará por aludido y ya no habrá quien lo pare. Bajo el lema “Tu hijo empezó primero” se te sentará a la mesa, compartirá tus azucarillos y a poco que te descuides, se te subirá en el asiento de atrás del coche para que le acerques a Leganés.

 

Maravillosa viñeta de Glòria Vives. Conócela en "Julia al día"

 

Si eres osada y te decides una tarde a visitar un parque lejano, con la única compañía de tu retoño recién nacido dormitando en el carrito, el resto de madres harán piña en torno a ti y te darán cariño, calor y vaho para que no te sientas sola.  Aunque no se lo pidas. Aunque prefirieras morir lapidada antes que hablar en círculo y por turnos sobre las bondades del perlé.  Es posible que no te entren a bocajarro, como si te estuvieran tratando de robar el bolso para luego salir escopetadas en una moto, pero se moverán despacio, pasito a pasito, acercando su bolso y los tratos del niño hasta el sitio en el que tú yaces ajena a todo. Y entonces iniciarán una conversación: Perdona, ¿esta pelota es tuya?  Zas. Lascagao. En esos momentos es muy importante controlar el contacto visual. Recuérdalo. Si tus ojos no entran en contacto con los suyos no habrá ningún tipo de conexión personal entre ambas y, a no ser que hayas topado con Lamás plasta del pueblo, aquella con más hambre de hablar que el que se perdió en la isla, entenderá que prefieres depilarte las ingles antes que saber de su vida, de la de su marido o del tiempo que se tarda en reciclar un cojín y trasmutarlo en felpudo.

Un inciso: hay una variante de esta situación que se da cuando la que está loca de verborrea es la madre solitaria y trata de conectar con todo bicho viviente que se encuentra a su paso, disfrazándose de columpio como Mortadelo para sorprender a las demás con tal de charlar con un adulto, pero ese es otro tema que merece estudio aparte. Las verborreicas se llamará. O algo.

En definitiva, amigas y amigos procreadores, si salen ustedes a la calle portando un bebé, recuerden siempre vitaminarse, supermineralizarse y sobre todo atusarse, nada de salir a la calle con migas de bollo en el bigote o esa famosa hondonada cóncava en el cardado de la coronilla, porque cualquier día les espera en el portal un conversador camuflado para lanzar su pregunta favorita … ¿Y qué tiempo tiene?…

 

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47 Comments

Filed under Edad, Elucubraciones, Familia, Humor, Mujer, Neurosis, Padres, Ser madre, Sin categoría

47 Responses to Vuelve, Sole, vuelve…

  1. Madremía….las clavao…tanto que hasta duele!!!! jeje
    Yo soy como tú, de búsqueda constante de rinconcitos de paz, que en una ciudad como Barcelona resulta ardua tarea, igual que tú en Madrid. Bueno tú incluso peor que la capi es más grande!.
    Ay Madreeee si es que somos unas incomprendidas XDDD
    Genial la ilustración!! (lo que daría a veces por que Jomío fuera un poquito más asperger y menos sociable jejejeje)

    • Blogdemadre

      La ilustración y la ilustradora son lo más… y además sois paisanas, qué leches!
      Busquemos paz juntas, rubia, donde sea, en los parques o en los bares…

  2. veronica

    No he podido dejar de sonreir desde el primer párrafo… ¡¡Qué verdad!!.
    Mi hija tiene tres meses y todavía me pasa aquello de “ayyy que muñequitaaaaa, ¿cuánto tiempo tiene?”, recuerdo las primeras salidas con mi hija a la calle, y sin sacarla de su carrito y sin saber muy bien de donde salia tantisima gente, me preguntaban todo sobre el parto, si duerme o si no duerme, si llora o no, qué cuanto come, si tarda mucho en comer e incluso de como va al baño si esta o no estreñida (cosas que digo yo que poco les importa), y yo ahí con cara de circunstancias sonriendo para no quedar mal e intentado evadir toda clase de miradas y preguntas.
    Recuerdo el llegar a decirle a mi marido y a mi madre algo parecido a “Joder si es que no puedo si salir a la calle sin que me sienta vigilada o juzgada por todo el vecindado”.
    En fin que mucho me temo que tendre que seguir aguantando miraditas preguntas algo incomodas y consejos inutiles muuuuuuuuuuucho tiempo, asi que tan sólo me queda la resignación.

    • Blogdemadre

      Lo mejor es coger el coche, recorrer 60 kilómetros e irte a pasear a algún pueblo de montaña. Espera, no, calla, allí también te darán conversación. Mira, no sé…

  3. Toda la razón. A mí antes por la calle la gente no me atacaba para darme conversación. Podía ir a los sitios sin tener que pararme n veces a poner sonrisa falsa y aguantar a las “Señoras que”…
    El otro día estaba con Papá 2.0 y la peque en una terraza y un matrimonio se noa abalanzó para saludar a la peque… parece ser que la conocían del Mercadona, de un día que fue a comprar con la Abuela 2.0… uno ya no sabe qué es mejor, que te salga la niña monísima y simpática o un cardo borriquero…

    • Blogdemadre

      Eso es como pasear por la calle y oír Hola Pedritoooo Hola Lamayoooor y tú y la madre de Pedrito paradas, hablando de los cortes de pelo, y esperando a que terminen de abrazarse los críos. Que viva la socialización!

  4. Exacto, y encima si sales para huir de las visitas más jodida está la cosae porque lo que tratas de evitar te lo encuentras en la calle. Es como cuándo tienes perro cualquiera con perro se quiere hacer amigo tuyo (o simplemente matar el tiempo a tu costa) un coñazo. Y ya cuándo son directamente consejos que no has pedido o críticas abiertas dan ganas de gritar. Ay Sole, vuelve!

    • Blogdemadre

      Aprovéchalas y disfruta de ellas, que crecen enseguida.
      Si vuelvo a oir esta frase sea donde sea, explotaré y lo pondré todo perdido…

  5. Sol

    jooo, yo soy del perfil mamá solitaria que lleva al bebé al parque con contar de entablar conversación con alguien que tenga por lo menos poco más de un año… no me considero una persona entrometida, de hecho soy bastante tímida. A lo más logro entablar unas cuantas frases sueltas con algunas mamás. y con eso me siento realizada… jo, pues parece que eso molesta. Pues na’, a quedarme sola en casa y si voy al parque a hablarle a los árboles. A mí no me desagrada que los viejitos de mi barrio me pregunten por el crío, intercambiamos un par de preguntas amables “qué cuánto tiempo tiene ya… que si duerme bien…” y sería. Tampoco se meten demasiado en tu vida. Supongo que te hablan porque se sienten solos y quieren ser amables… los entiendo y no me molestan.

    • Blogdemadre

      Pero si eso está muy bien, que te pregunte uno, o dos a lo sumo, pero cuando no puedes dar la vuelta a la manzana porque salen a tu paso los vecinos como si fueras una Infanta, pues mira…
      Que a veces una tiene ganas de salir con la marca de la almohada sólo a que le dé un poquito el sol… no?

  6. Lo que pasa con estas cosas de salir con un bebé a cuestas es que o te haces muy sociable o muy asocial y te dedicas a gruñir al resto para que no te cuenten su vida o esperen que les cuentes la tuya… yo me especialicé en la segunda opción, es la mejor, jjjjjjj
    un beso contraccionado, amiga

    • Blogdemadre

      Sabia decisión, amiga, un graznido a veces vale más que mil palabras.
      Recuerda, tú uuufffffff, uufffffff, uufffffff, y avisa cuando te desdobles!!

  7. jajajajajajaja… casi me matas con lo del calimero y el bebé semiinconsciente… ! Aquí en Alemania pasa lo mismo peeero con una diferencia fundamental: si se te acerca alguien tieeeeemblaaaaa, porque seguro que viene a echarte la bronca por algo. ;P

    • Blogdemadre

      No sé qué es peor, si echarte la bronca y darte opción a cabrearte o atosigarte con preguntas trampa, cabrearte igualmente y luego sentirte fatal porque “total, sólo son buenas vecinas bienintencionadas”
      A salir todos con escafandra a la calle, hombre ya….

  8. :) no puedo más que lagri-mear de la risa….”Hola soy un columpio- ¿puedo charlar contigo?”…
    ¡Cómo tomas Cocacola o café! ¡Qué no te han dicho que para el pecho es malísimo!…por eso no te dejamos a “solas”.

  9. Genial guapetona,como siempre, yo hablo hasta debajo del agua pero es verdad que cuando voy al parque me pasa eso de la invasión,pero el hecho de hablar euskera con el Monillo ayuda mucha, aunque la gente ya ha encontrado manera de atajarlo con la preguntita: ¿ perdona le estan hablando en vasco? y claro si respondo ya la he cagau empiezan con el rollo multilingüe, menos mal que el mio es un culo inquieto y con la escusa tengo que ir por detrás controlando sus desastres. Pero mira a partir de ahora controlaré mis espaldas jejeje

    • Blogdemadre

      “¿perdona le estas hablando en vasco?”… ¿En serio? jajaja ¡Esto ya es lo último! Va a haber que ir con la cartilla de filiación en los dientes por si alguien se queda con ganas de saber más…

  10. Yo soy más bien de las asociales aunque luego cuando veo que algunas han hecho chupipandi siento cierta envidilla pero se me quita rápido, normalmente cuando oigo el primer “aaay, qué moooono”.
    Y como siempre, muy buena reflexión la tuya!!
    (y he escrito antes que paparracho, no me lo creo; voy a llamarlo, no vayaser que haya empezado la profecía esa maya…)

    • Blogdemadre

      La chupipandi mola si mola la chupipandi…que dicho así parece una soberana memez, pero tú me has entendido… Yo estoy más que refeliz por haber hecho chupipandi con los vecinos, a la sazón amigos de mis hijas. Pues menudas cañas que caen en los aperitivos veraniegos. Si surge es la situación perfecta, forzarlo es una tontería.
      Paparracho, despierta, no te vayas de profecías…

  11. Jajajja, eres única para exagerar la triste realidad de una neomadre, Y me has hecho recordar lo que odiaba que se me acercaran cuando iba con mi trailer gemelar y me hicieran la preguntica de marras:
    -Nena, ¿son dos?
    -No, es que a mí me gustan los carritos monovolumen….

    • Blogdemadre

      ¿Son dos? Aaaay…Es como aquella pregunta absurda de ¿Te has caído?
      ¿Dos? Que va! Es uno sólo. Marquitos, saluda a la señora. No debería meterme donde no me llaman pero yo que usted iría al neurólogo que esto de doblar niños no debe ser muy normal…

  12. Mami de 1+2

    Como ha dicho la rubia… las clavao. Yo soy del tipo: si no me conoces, no hace falta que me hables….. pero ay madre, con la primera conseguí escaquearme bastante, pero tú sabes lo que es salir con un carrito gemelar a la calle???? Es más difícil atrapar moscas en la miel que conseguir que te paren cada dos metros para mirar/manosear/toquetear/dar por c….o a las criaturas….. y si encima te ven con otro miniser cogida de la manita…… ya ni te cuento!!!

    Soleeeeeeeeeeeeeee, vuelve por favor!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    • Blogdemadre

      Jajaja el momento gemelar debe hacer que multipliquen por dos las paradas… y con ese volúmen de carro los tapones ciudadanos en plena acera deberían ser de aúpa!! Pobres!

      • Eva

        Yo también llevaba carrito gemelar…era un horror!! Y encima la pregunta estrella, que me daba ganas de arrancar cabezas: ¿son de tratamiento?…A usted que c… le importa, señora. Una vez contesté, pues mire, con el tratamiento habitual, con cariño y entusiasmo. Panda de plastas!

  13. Cristina

    Jajajaja! buenísimo! te descubrí hace unos meses, un día a las 4 de la mañana, mientras daba de mamar a la minimarido (es clavadita a él), y desde entonces te sigo y te sigo…aunque nunca me había animado a dejarte un comentario, pero el de hoy es, sin duda, con el que más me identifico. Eso sí, he de reconocer que debo ser un pelín bipolar, porque en función del día o me encanta la sociabilidad y simpatía de mi niña para hacer amigos o me agobia tanta facilidad para atraer a extraños (que al final no son tan extraños, porque ya casi forman parte del día a día). En fin, lo dicho, sigue escribiendo así, me alegras el día!

    • Blogdemadre

      Encantada de ser hallada a las 4 de la mañana… Es mi hábitat natural!! Y anímate a comentar cuando tú quieras, las tertulias que rodean las historietas son lo más divertido que hay!
      Bienvenida!!

  14. Carmela

    Pues lo peor es cuando empiezan a ir al cole y a hacer amigos… no te queda más remedio que hacerte amiga de las madres.

    Muchos días lo que más me gustaría del mundo es recoger a la mía con un burka en la cabeza para que nadie me reconozca y me diga la consabida frase: “¿Váis al parque? ¿Ah no? ¿Entonces qué vais a hacer toda la tarde?
    ¡ Pues cualquier cosa con tal de no tener que aguantarte a tí, pedazo de plasta! ….. Pero claro, tienes que poner tu mejor cara y decir: Vale, venga, nos vamos al parque un ratito. Y ala, de palique con todas las madres.

    • Blogdemadre

      Yo una vez fui con una bolsa de plástico en la cabeza. Entré, recogí a la niña (la maestra me identificó por las huellas dactilares) y salí escopetada. Lejos de no llamar la atención, creo que conseguí justo el efecto contrario :) Pero no me paró nadie! Bingo!

  15. Paz

    Lo peor no son las madres, que al final todas estamos en el mismo barco y a puntito del naufragio la mayoría, no está mal compartir salvavidas, lo terrible de verdad son las abuelas, contigo o, más temible aún, entre ellas. Si tropiezas con una que tenga un nieto/a de la edad de tu hijo empieza el test comparativo y no hay forma de salir airosa, si el tuyo pesa más o es más alto se ofende, es una afrenta personal o una burda mentira (yo he visto a una coger en brazos al chiquillo contrario para comprobar a brazo libre si pesaba realmente lo que decía la madre). Si gana el suyo queda claro por su actitud que eres una mala madre y peor persona que no sabe cuidar como Dios manda de la criatura. Y mienten descaradamente, porque eso de que una nena de 4 meses pida la caca moviendo el culito de derecha a izquierda no hay quien se lo trague, o que con 2 años monte el helicóptero espía de Lego (no lo hago ni yo sin ayuda divina y humana, mínimo 3 adultos con carrera técnica y doctorado a ser posible). Y la competición es feroz, sin cuartel y a muerte, nada de primera sangre, cuando son dos abuelas las que se enfrentan en el ring, perdón, en la puerta de la guarde. Miedo me da que un día se claven con saña las agujas de tejer en los ojos. La versión vergüenza ajena aparece cuando es tu madre o suegra la que delante de ti cuenta a propios y extraños las azañas de un niño que no reconoces como tuyo porque nunca lo has visto hacer todas esas sorprendentes y precoces cosas que cuenta de él. Resumiendo: no hay salvación.

    • Lupe

      Guerra de abuelas, todo un clásico! Muy buen comentario.

    • Blogdemadre

      Cierto, la abuelas que se esconden tras los arbustos para sorprenderte en el paseo ganan fijo cualquier competición.
      Con su sombrerito lleno de ramas para confundirse con el entorno.
      Más ricas…

  16. Lupe

    Jajajaja, muy acertado. Lo que no has comentado es qué pasa cuando el miniser berrea, porquè entonces la cosa se desmadra de mala manera. Todo el mundo se te echa encima: ¿Qué le pasa? ¿Tiene hambre? Seguro que sí, que tiene hambre. Y tu, que no, que acaba de comer. Son los cólicos. ¿Seguro? Pues por la forma de llorar yo diría que tiene hambre. Porque todo el mundo conoce mejor a tu hijo que tu misma, claro está. Y ala, a morderte la lengua para no largarle 4 frescas al/a la entrometido/a de turno (porque la intromisión bebil no conoce de sexo, ni de edad, ni de color) El otro día me atacó el conductor del autobús, no te digo más.

    • Blogdemadre

      Ah, no, mona, si el miniser berrea te mirarán todos con odio y ojos de fuego del infierno y te pondrán verde por desconsiderada. Quetecrees.
      Los niños son muy cuquis si no lloran, no se mueven y no huelen a caca. Si alguno incumple alguna de esas tres premisas, se le destierra del local.

  17. Nicasia

    Jajjajaa! Lo que me he reido. Pero tienes toda la razón, la verdad es que a veces te dan ganas de soltar un “y tí quién te ha preguntado?” que obviamente no se puede hacer, o de que se te escape un juguete del peque la cabeza de los/las pesados/as, que tampoco se puede hacer…. Claro que siempre te quedaría la opción de hacer que parezca un accidente y ofrecerles el Arnidol de tu bolso…. ;-D

  18. En mi caso como NiñoNinja ha sido de llorar si no estábamos paseando, esa era la escusa perfecta para dar “esquinazo” a saludos y preguntas vecinales con pocas ganas para responder. Era pararme y el niño a llorar “ discúlpame (Servidora siempre muy educada) pero si paro el niño llora” y clavado, era pararnos y el NiñoNinja a llorar. Así nos pasábamos el día, 6 horas del tirón andando, un día casi llego a Segovia y todo para que estuviese tranquilo él y yo, of course.

  19. Me complace saber que no soy la única a la que le provocan urticaria ciertos lugares públicos…Por esa razón, salgo sin carrito y paseo con laniña, acera arriba, acera abajo evitando cualquier otro ser viviente que me diga: “qué ricura de niña…”y después mire con ojos escépticos el contraste de los volantes rosas con las “pintas” de la madrequelaparió…(Más de una vez me han confundido con “la chica”)

    En resumen, mi hija, cuando cumpla los 20 años, no sabrá todavía tirarse por el tobogán…perezón, perezón…

    • Blogdemadre

      Amiga Sardinasconpé, sea usted cuca y vaya al parque a las 2 de la mañana, suele estar desierto y da un gustico….
      Podría usted formar a su hija en el noble arte del toboganing y, luego, pa casa…

  20. Aquí estoy… es que últimamente no cumplo con mis puntuales obligaciones blogueriles, está claro.

    Yo soy de naturaleza sociable, pero el rollo de padres en el parque no me gusta mucho con lo que intento no socializar mucho (lo de evitar el contacto visual es vital) y no sufro en mis carnes lo que cuentas. Es más, he salido muchas veces solo con el peque por el centro, por barrios de jóvenes (y jóvenas) lozanos en plan papi molón y no se me ha acercado nadie para hablar. Lo de que se liga cuando un padre pasea solo con su hijo es una falacia total!

  21. Rocio

    Hola!
    Me encanta tu blog. Mi peque, cuchufleta, es la más sociable de las niñas y yo soy una rancia-mamá, así que lo paso fatal en el parque, en el bus, en el super, en la calle, en el ascensor…ella saluda a todo el mundo así que siempre hay alguien que se para a hablar con ella y de paso conmigo. Cuantos años tiene? Ya tiene todos los dientes? Va a la guarde? Vas a darle un hermanito?
    Y yo intento ser amable con todos….aunque igual un día de estos me da un aire y mando a todos a tomar por……
    un saludo

    • Blogdemadre

      jajaja me encanta lo de ranciamamá! Precioso término! No nos avergoncemos de ser secas como la mojama, amiga, que una no tiene el canasto para claveles todos los días del año….

  22. Carlos

    Enhorabuena por tu BLOG. Muy educativo y entretenido. Os recomiendo otro de una gran amiga: http://luciavitali.blogspot.com/
    Saludos

  23. Karín

    jajajajajaaa… soy como tú de las de tipo buscar paz y un poco de disfrutar el sonido del silencio o de las aves depende del sitio. pero desde que soy mamá todo el barrio me conoce, todos me hablan, me preguntan, me atosigan, me enloquecen… vaya gente!!!

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