Powered by Max Banner Ads 

Fin de semana del horror

Doy gracias al cielo porque haya finalizado este fin de semana sin más bajas que mi régimen, mi paciencia y un par de figuritas de Lladró de casa de la abuela. Descansen en paz todos.

Llegamos a casa tardísimo después de la última comida-cena familiar. Marido lleva a Lamayor arrastrándola de los brazos como si fuese un policía deshaciéndose de un manifestante. Mientras, yo cargo el capazo de Lapequeña, dormida, gracias al cielo y a la ingesta reciente y masiva de un biberón cargado de leche con cereales. Nada más abrir la puerta detecto, ¡oh cielos! un extraño y añorado olor a silencio.

Me acerco a la cocina despavorida, con los ojos en las manos, y descubro en la encimera una hoja de papel robada de mi cuaderno favorito y decorada con unos garabatos bailongos a modo de letras. Intuyo lo que dice pero hago como que no. Respiro profundamente y leo hacia mí misma y mis adentros. Remitente, la asistenta, Elvira (Colombia 1970) diciendo que vuelve a su país y que siente no poder cumplir su compromiso con nosotros. A su lado, lánguidas y desvaídas, las llaves de casa abrazadas en el llavero.

Temo empezar a hiperventilar así que me siento suavemente en el sofá y lloro con hipo pero de forma muy digna, ojo. Todo a mi alrededor comienza a desdibujarse: sombras que me hablan, me zarandean, se agarran a mis piernas y me llenan de pan las rodillas; sombras que lloran, gritan y apagan y encienden la luz como si estuviésemos en un after. Parece una peli de terror, pero de las malas; no sé si gritar asustada o reirme y abandonarme a mi esquizofrenia. Empiezo a enfocar cuando una frase de Marido me arranca del shock: ¡Anda, y encima no hay leche fría! Me gustaría desaparecer, esconderme en una burbuja o en un pueblo de Palencia, y evitar así que me encuentren hasta dentro de muchos meses, cuando Lamayor haya superado ya la crisis por la llegada de la hermana pequeña y Lapequeña haya superado con éxito la dentición y, si me apuras, el bachillerato.

Pero no puedo porque es tarde y hay que empezar con la serie diaria de baños, cenas y cuentos con final feliz.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 3.5/5 (2 votes cast)
Fin de semana del horror, 3.5 out of 5 based on 2 ratings

2 Comments

Filed under Ser madre

2 Responses to Fin de semana del horror

  1. Rocio

    ¡Animo! y que conste que lo que voy a decir a continuación no va con ganas de hundirte en la miseria: yo soy de un pueblo de Palencia y allí,… ¡ay!: ¡la maternidad es tres cuartas partes de lo mismo! Así que, me temo que lo de esconderte en un pueblo de Palencia, no funciona. ¡Ójala…! (me encanta tu blog!!!) :) R.

    • Blogdemadre

      ¿En Palencia tampoco? :( Vaya… Menos mal que me lo has dicho porque en mi mente lo tenía como El Dorado, un sitio lleno de solaz, sin prisa ni tontería. Cawen…habrá que buscarse otro destino soñado… ¿Soria, quizá? :)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>